“Por el contrario, es la exigencia natural de defender los derechos de los ciudadanos para que se expresen libremente”, ha defendido.

El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, ha considerado que “no se puede hablar de golpe de Estado en Bolivia”, defendiendo que el pueblo boliviano se ha movilizado con una “exigencia justa” contra el fraude electoral, por lo que ha abogado por que la crisis se resuelva con una “transición pacífica”.

“No podemos hablar hoy en Venezuela de que en Bolivia haya un golpe de Estado”, ha sostenido Guaidó en una rueda de prensa. “Por el contrario, es la exigencia natural de defender los derechos de los ciudadanos para que se expresen libremente”, ha defendido.

Guaidó ha subrayado que la Organización de Estados Americanos (OEA) ha demostrado el “fraude electoral”, ante lo cual los bolivianos se han movilizado “con una exigencia justa”. “Que sean los bolivianos quienes decidan su futuro, no un fraude”, ha apostillado.

Además, ha revelado que en las últimas horas se ha puesto en contacto con los ex presidentes bolivianos Carlos Mesa y Jorge Tuto Quiroga, a quienes ha deseado “una transición pacífica y pronta orientada a una elección presidencial”.

Sin paralelismos

Guaidó ha rechazado los “paralelismos alegres” entre Bolivia y Venezuela. “Sería incorrecto”, ha considerado, aunque sí ha puesto a los bolivianos como ejemplo para que los venezolanos se movilicen igualmente “con fuerza en la calle”. “Hoy, la solución que requiere Venezuela pasa por nosotros”, ha recalcado.

En cambio, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, uno de los principales aliados de Morales en la región, ha denunciado que su homólogo boliviano ha sido víctima de un “golpe de Estado” y ha llamado a la movilización “para exigir la preservación de la vida de los pueblos originarios bolivianos, víctimas del racismo”.

Crisis en Bolivia

El origen de la crisis en Bolivia son las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, en las que, según el candidato opositor Carlos Mesa, se produjo un “fraude gigantesco” para garantizar un cuarto mandato de Evo Morales.

Tras una ola de protestas que derivó en enfrentamientos, bloqueos y saqueos, Morales accedió a que la Organización de Estados Americanos (OEA) hiciera una auditoría electoral que finalmente ha confirmado irregularidades.

En este contexto, el líder indígena aceptó celebrar nuevas elecciones, pese a lo cual tanto la Policía como las Fuerzas Armadas le sugirieron que dimitiera, algo que hizo poco después. Morales, así como algunos países latinoamericanos, ha denunciado un “golpe de Estado”. 

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